Entrevista Egresado Destacado: Olga Alfaro Toledo

By September 13, 2018Noticias

Nacida en la localidad de Combarbalá en la Cuarta Región, cursó su enseñanza básica en otro pueblo cercano, La Ligua de Cogotí para luego irse al internado del liceo C 13 de Combarbalá.

Rinde la Prueba de aptitud académica (PAA) al salir del liceo y elige la ciudad de Antofagasta y la UA gracias a que sus dos hermanos estudiaban y vivían en la ciudad.

Hija de un trabajador del Embalse de Cogotí y de una dueña de casa, estudió Ingeniería debido a su amor por las matemáticas.

Su historia está marcada por el esfuerzo y el triunfo de la voluntad y la perseverancia y la persecución de sus sueños, metas y objetivos.

Ha ocupado diversos cargos gerenciales en la gran minería y el año 2014 se convierte en la primera mujer chilena en ocupar una gerencia operativa.

La Egresada Destacada de la Facultad de Ingeniería es Olga Alfaro Toledo.

1.- ¿Cómo fue que te decidiste a estudiar Ingeniería en la UA?

OA: Cuando estaba en cuarto medio y buscaba que poder estudiar, le pregunté a mi profesor, qué había que tener para estudiar ingeniería, a lo que él me respondió. “Ser bueno para las matemáticas”.

Yo era muy buena para las matemáticas entonces, me gusto el hecho de tener esa habilidad y que yo podía encajar ahí.

Nunca pensé en alguna ingeniería en particular. Ingresé a Ingeniería en ejecución electrónica, duré un semestre porque no me gustó. El último día en que podía cambiarme, me fui caminando al lugar donde vivía, y pensé en una carrera que fuera distinta que me supusiera un reto. Dentro de eso estaba la Ingeniería en Minas.

A pesar de que me dijeron que la mujer no podía ingresar a las minas, siempre fui una persona a la que le gustaban esa clase de desafíos. Así que ingresé a estudiar Ejecución en Minas, la terminé, y yo tenía la beca presidencial, la beca municipal, beca alimenticia, crédito universitario, todos los beneficios que había. Así que una vez que concluí la ejecución, estudié la Ingeniería Civil Industrial en Minas, plan regular.

2.- ¿Cómo fue su tránsito académico en la carrera de ingeniería?, ¿tuvo alguna dificultad o se le hizo complejo?

OA:  No nunca. La verdad es que yo siempre disfruté la carrera y todo lo relacionado a los estudios y la vida universitaria.

Cuando uno retrocede y recuerda las cosas y las vivencias, jamás aparecen grandes dificultades.  Mis hijos mayores nacieron cuando yo estaba en la universidad. Rodrigo de 24 y Macarena de 25 nacieron cuando cursaba la ejecución y Vania de 20 nació cuando estudiaba la civil. Entonces ni siquiera el hecho de estar con mis hijos pequeños fue un problema.

Fui una alumna aplicada, dejaba a mis hijos a las 7:30 al jardín para entrar a las 8:00 a la universidad y a las 19:00 puntualmente recogerlos. Eso significaba que disponía de ese horario específico para poder estudiar. Por lo tanto, todas las ventanas que tenía libre, las usaba para estudiar en la biblioteca, porque llegaba a la casa y tenía que dedicarme a mis hijos, buscar sus mudas para el jardín y todo lo relacionado con ellos. Así es que el horario de estudios para mí era de 7:00 a 19:00 bien organizada y jamás me amanecí.

En el fondo me estructuré y organicé de tal manera para poder rendir al máximo en la carrera.

Hubo un solo ramo que me costó que fue Resistencia de Materiales, que tampoco era que me costara, sino que no me gustaba ya que considero que lo enseñaron tan mal que nunca me pudo cuajar.

3.- ¿Cuáles son los recuerdos que usted más atesora en su tránsito por la universidad?

OA: Una de las cosas más bonitas y que lo hemos comentado con mi familia es cuando nació mi hija mayor, Macarena.

Entraba con ella a las clases, antes de que la matriculara en el jardín y había oportunidades en las que se ponía a llorar, entonces mis compañeros que eran puros hombres, la tomaban, salían con ella afuera para que se calmara, el apoyo y ese cariño de mis compañeros era especial en verdad.

Los profesores nunca me dijeron absolutamente nada por llevar a mi hija a clases, ni siquiera se me pasó por la cabeza que algún profesor pudiera poner problemas por entrar con mi niña a clases.

Creo que el desafío más grande para mí fue querer sacarme un 7 en el examen de grado. El día del examen el profesor sale de la sala y nos pide una calculadora. Nosotros pensamos, pucha no logramos el 7.

Cuando entramos típico que hay un discurso que nos dan y nos entregan la nota y fue lo que queríamos. Recuerdo que fue un momento de increíble felicidad, esas son historias que atesoro con mucho cariño. El hecho de estudiar con muchos hombres también, porque en el fondo te protegen.

Había oportunidades en las que no podía ir a clases y ellos me pasaban los cuadernos con las materias que me faltaban. También recuerdo cuando nació mi hija el 9 de diciembre y nosotros el día 7 de diciembre vinimos a dar un examen a Angamos pues el 8 era feriado. Ese día llegué con contracciones y se me puso dura la guatita y todos tan asustados, que mis compañeros hablaron con mi profesor y finalmente me mandó a la casa y que hiciera mi examen después.

4.- ¿Qué aspectos de la enseñanza que tuvo en la universidad considera que le quedaron como sello en su desempeño laboral?

OA:  Yo creo que el mayor desarrollo tanto del punto de vista de las habilidades blandas como desde lo humano, se dio por el hecho de haber estudiado y luego haber trabajado con puros hombres. Porque al final es como una especie de Coach para enfrentarme al mundo minero.

Cuando llegué a trabajar a la minera tenía que relacionarme con ellos y ya tenía la experiencia al haber estudiado, entones no fue ningún trauma, pues me preparé para un mundo de hombres.

Para mí es una habilidad que aprendí en la universidad.

Desde el punto de vista profesional me formé en todo sentido, ya que en la universidad me prepararon para todo.  Me desarrollaron el hecho de tomar decisiones, de poder agilizar algunos cálculos, desarrollar inteligencia para poder resolver las cosas, en el fondo el pensamiento crítico.

Recuerdo con mucho cariño al Profesor Osvaldo Herrero de metalurgia.

5.- Usted tiene un destacado recorrido por cargos de distintas empresas mineras, ¿cómo llega a trabajar a Codelco al cargo de Gerente de Seguridad y Salud Ocupacional?

OA: Yo primero trabajé en Minera el Tesoro, estuve como 15 años ahí, y pasé por varios cargos, el último fue de superintendente en mina. El Gerente General de Chuquicamata, que era don Sergio Parada y que había sido también Gerente General de Minera El Tesoro un día me llama y me dice que tiene un desafío para mí y que era darle continuidad a una gerencia que se cerraba; esto fue en noviembre de 2014 y yo me incorporé a Chuquicamata en diciembre, y la gerencia se cerraba el 2015.

Entonces eran 560 trabajadores propios más unos 400 colaboradores, aproximadamente 1000 en esa gerencia. Sergio me dice si puede contar conmigo para ese desafío.

A mí no me llamaba mucho la atención trabajar en Codelco, pero cuando aparece como un desafío, la verdad es que no lo pensé mucho, le dije que me esperara un mes para entregar el cargo como corresponde y que ningún problema.

Entonces asumí como Gerente de Extracción y Lixiviación que es el proceso de óxido de ese entones. Ese cargo lo ejercí hasta julio del 2017 y a partir de agosto del 2017 asumí como gerente de Seguridad y Salud Ocupacional en la misma Chuquicamata hasta junio de este año, mes desde el cual emigré de la empresa para buscar otros desafíos.

6.- A todas luces ha tenido una carrera destacada y exitosa, ¿a qué cree que se debe este recorrido tan fructífero en lo laboral?

OA: Yo creo que es entregar lo mejor de uno en el cargo que esté y eso es lo que te entrega frutos positivos. Muy importante es no buscar el cargo, yo nunca busqué ser gerente de seguridad, no busqué ser gerente de Chuquicamata, no busqué ser Superintendente en Minera el Tesoro, Los cargos los iba entregando el trabajo bien realizado.

Cuando tu entregas lo mejor de ti, haces las cosas a consciencia y eres feliz con lo que haces y no de la boca para fuera, las cosas resultan mucho mejor. Que sientas que estas disfrutando lo que haces. Si tienes que quedarte hasta más tarde, si tienes que amanecerte y lo haces no como un sacrificio, sino como un gozo, esas cosas son las que te permiten ir avanzando y creciendo. Yo creí en un minuto que nadie te miraba, y no, siempre hay personas que están mirando y por algo las cosas llegan. En el fondo son bendiciones y regalos que te da la vida.

7.- Pasando a un aspecto de la contingencia, tomando en cuenta que la minería es un mundo sumamente asociado y circunscrito a lo que es el hombre, ¿tuvo alguna vez algún problema, de actitudes machistas de parte de sus compañeros o superiores?

OA: Te mentiría si te dijera que alguna vez me pasó algo. Como dije al comienzo, el hecho de haber estudiado y haberme formado con varones, fue un gran entrenamiento para desarrollarme en un mundo de hombres, entonces, hay muchos temas que para mí ni siquiera son complejos.

En Chuquicamata representaba a la división en el tema de diversidad de género.

Hay temas, por ejemplo, los baños, y yo retrocedo en el tiempo y yo no tenía problemas en compartir el baño con el supervisor, con el geomensor, etc. Y eso jamás fue tema para mí. Y yo trataba de recordar esos días, y compartíamos el baño sin problemas.

Nunca tuve algún problema, y la verdad es que para mí la igualdad de género tiene que ver con igualdad de oportunidades y derechos para mujeres y hombres, sin discriminación de las personas independiente de su género o sexo.

Es una gran responsabilidad hacerlo bien en estos cargos para después en base a nuestro trabajo abrirles las puertas a otras mujeres. Cuando recién llegué a Codelco era la primera mujer a nivel nacional en un cargo de gerente operativo. En ese sentido don Nelson Pizarro (Presidente Ejecutivo de Codelco) fue una  persona que se atrevió y tomo un enorme riesgo en nombrarnos a 2 ejecutivas en División Chuquicamata.

Juan Salinas

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